1. INTRODUCCIÓN
La dicotomía entre ondas cinemáticas y dinámicas y
su relación con la escala ha desafiado su comprensión
en el pasado.
El tema ha sido aclarado por Ponce y Simons (1977),
quienes identificaron el número de onda adimensional apropiado y
calcularon las celeridades relativas adimensionales
a través del espectro de números de onda adimensionales.
Además, aclararon las características de
varios tipos de ondas en aguas poco profundas, incluidas
sus propiedades de celeridad y atenuación. En este artículo
revisamos
la teoría de Ponce y Simons y explicamos su significado.
2. LA TEORÍA EXPLICADA
La teoría de ondas superficiales en el flujo
en canales abiertos se rige por las ecuaciones de
continuidad y movimiento del agua, usualmente
denominadas ecuaciones de Saint Venant
La definición apropiada de número de onda adimensional
permitió el cálculo de las funciones de celeridad
y atenuación a través del espectro del dominio espacial. Los
resultados describieron las propiedades de
varios tipos de ondas poco profundas,
arrojando una luz muy necesaria sobre el fenómeno.
3. FUERZAS Y TIPOS DE ONDA
Hay cuatro fuerzas en el análisis del flujo no estacionario
en canales abiertos
(Fig. 1):
Los siguientes tipos de ondas en aguas poco profundas son de uso general: (1) cinemática, (1a) difusiva, (2) mixta cinemático-dinámica, y (3) dinámica. La onda cinemática se rige únicamente por la gravedad y la fricción (Fig. 2); la onda de difusión por la gravedad, la fricción y el gradiente de presiones; la onda cinemático-dinámica mixta por la gravedad, la fricción, el gradiente de presiones y la inercia (Fig. 3); y la onda dinámica únicamente por el gradiente de presiones y la inercia (Tabla 1).
Es necesario señalar
que actualmente existe una confusión
semántica sobre cómo denominar a los
diversos tipos de ondas. Lo que
aquí llamamos
onda cinemático-dinámica mixta
se ha denominado generalmente en la
literatura como "dinámica", luego de
las contribuciones de
El término "onda cinemática" fue introducido como tal por Lighthill y Whitham, supuestamente para contrastar las ondas dinámicas entonces bien establecidas, las cuales transportan energía, con las ondas que transportan masa. Citamos aquí directamente de la obra de Lighthill y Whitham (1955):
Las ondas dinámicas clásicas transportan sólo
energía; por lo tanto, se deduce que las ondas
cinemático-dinámicas mixtas transportan
tanto
masa como energía. En la resolución de esta
dicotomía reside la fuerte tendencia
atenuante (disipación) de las ondas
4. CONTRIBUCIONES DE PONCE Y SIMONS Ponce y Simons graficaron las celeridades relativas adimensionales (de ondas) a través del espectro de números de onda, y especializaron sus hallazgos en cada uno de los cuatro tipos de onda descritos en la Tabla 1. Fue crucial para este esfuerzo la identificación del número de onda adimensional σ*, definido como sigue:
en la cual Lo = longitud característica del tramo, la longitud del canal en la cual el flujo uniforme pierde una carga igual a su profundidad (Lighthill y Whitham, 1955):
en la cual do = profundidad del flujo uniforme (o de equilibrio), y So = pendiente de fondo. La Figura 4 muestra las celeridades relativas adimensionales (de onda) a través del espectro de número de onda adimensional. Dada c = celeridad de onda, la celeridad de la onda relativa cr es:
en la cual uo = velocidad del flujo uniforme. La celeridad de la onda relativa adimensional cr* es:
El rango de números de onda adimensionales mostrado en la Fig. 4 abarca seis órdenes de magnitud, desde las ondas más largas (cinemáticas, de pequeño σ*), hasta las ondas más cortas (dinámicas, de grande σ*). Aquí nos referimos a la Fig. 4 como la curva S. Los cuatro tipos de ondas (cinemática, difusiva, cinemático-dinámica mixta, y dinámica) están contenidos en la curva S de Ponce y Simons.
5. ONDAS CINEMÁTICAS
Las ondas cinemáticas se rigen únicamente
por las fuerzas de gravedad y fricción. Su celeridad
es constante e igual a la celeridad de la onda
cinemática, o celeridad de Seddon, y no se
atenúan (con algunas excepciones para ondas
no lineales).
en la cual T = ancho superior del canal, Q = caudal, e y = profundidad de flujo. La celeridad de la onda cinemática se expresa alternativamente de las siguientes maneras (Ponce, 2014):
en la cual β = exponente de la curva de gasto caudal-area:
La celeridad de la onda cinemática relativa, o celeridad de la onda cinemática relativa a la velocidad del flujo, es:
La celeridad relativa adimensional de la onda cinemática es:
El valor de β es una función de la fricción de fondo y la forma de la sección transversal. Para la fricción de Chezy en un canal hidráulicamente ancho: β = 1,5. En este caso:
Para números de Froude en régimen
estable, F ≤ 2,
lo cual corresponde a números de Vedernikov
En la teoría de Ponce y Simons, la atenuación de la onda es una función del cambio en la celeridad relativa adimensional (de la onda) con el cambio en el número de onda adimensional. En otras palabras, la atenuación es causada por el cambio de celeridad con el tamaño (es decir, la longitud) de la onda. Para el caso de (dcr* /dσ*) = 0, no puede haber atenuación de onda; por lo tanto, las ondas cinemáticas no se atenúan.
La conclusión anterior, aunque fuerte, es
estrictamente válida solo para la teoría lineal
en canales hidráulicamente anchos. En el caso
general (no lineal), las ondas cinemáticas pueden
sufrir cambios de forma, ya sea empinándose o
aplanándose, dependiendo de la forma de la sección
transversal (Ponce y Windingland, 1985).
En resumen, las ondas cinemáticas viajan con la celeridad de Seddon y, en general, no están sujetas a atenuación. La condición de que una onda sea cinemática depende del número de onda adimensional, y la onda se vuelve más cinemática a medida que σ* disminuye (consultar la Fig. 4 para examinar los valores apropiados).
El criterio para la aplicabilidad de una onda
cinemática en el flujo de canal abierto ha sido
tratado por Ponce et al. (1978).
en la cual T = período de la onda;
So = pendiente de fondo;
uo = velocidad media; y
6.
ONDAS DIFUSIVAS
Las ondas difusivas se rigen por la gravedad,
la fricción y el gradiente de presiones. La inclusión
del gradiente de presiones en la formulación proporciona difusión, es decir,
la onda es capaz de experimentar atenuación o
disipación; de ahí su nombre, onda difusiva.
El origen del nombre se remonta al trabajo
de Lighthill y Whitham (1955),
quienes consideraron que la difusión podría agregarse
a una onda cinemática al incluir el término de
gradiente de presiones en la formulación.
En la teoría de Ponce y Simons, la celeridad
de una onda difusiva es, como aproximación,
la misma que la de la onda cinemática vecina
(en el espectro de número de onda adimensional).
Para caracterizar la magnitud de la atenuación
de la onda, Ponce y Simons utilizaron el decremento
logarítmico δ,
el cual mide la atenuación después de
un período sinusoidal de onda. Para la onda difusiva,
el decremento logarítmico es:
el cual se reduce a δd ⇒ 0
cuando σ*
⇒ 0,
fusionándose así en una onda cinemática.
Una onda de difusión tiene un rango más amplio
de aplicabilidad que una onda cinemática.
En los casos en los cuales no se aplica una onda cinemática,
puede ser aplicable la onda difusiva.
en la cual g = aceleración gravitacional.
En la Figura 4, las ondas difusivas estarían a
la derecha de las ondas cinemáticas, en el medio
del rango adimensional del número de onda,
0.1 ≤ σ* ≤ 10,
dependiendo del número de Froude.
7.
ONDAS CINEMÁTICO-DINÁMICAS MIXTAS
Las ondas cinemático-dinámicas mixtas están gobernadas
por las cuatro fuerzas: gravedad, fricción, gradiente
de presiones, e inercia. Como tal, una onda
cinemático-dinámica mixta representa la
formulación más
completa de ondas poco profundas en el flujo
en canal abierto; sin embargo, no está exenta
de problemas. En condiciones típicas de flujo subcrítico,
las ondas cinemático-dinámicas mixtas están sujetas
a una atenuación muy fuerte, hasta el punto de que a
menudo se puede cuestionar su existencia. Este hecho
fue reconocido por Lighthill y Whitham (1955) cuando afirmaron:
Por lo tanto, las ondas cinemático-dinámicas mixtas, las cuales se encuentran directamente en la rama ascendente de la curva S (Fig. 4), generalmente están sujetas a una atenuación considerable. La tasa de atenuación aumenta con la rapidez de ascenso de la curva, alcanzando su pico en el punto de inflexión. Estas proposiciones fueron demostradas por Ponce y Simons (1977) en su análisis del modelo de onda cinemático-dinámica mixta. Los resultados se resumen en las Figs. 4, 6, 7 y 8.
Las siguientes conclusiones se extraen de la Fig. 4:
Las siguientes conclusiones se extraen de la Fig. 6:
Las siguientes conclusiones se extraen de la Fig. 7:
Las siguientes conclusiones se extraen de la Fig. 8:
En resumen, los hallazgos de Ponce y Simons (1977)
sirven para esclarecer la relación entre
ondas cinemáticas y
cinemático-dinámicas mixtas: Mientras las
primeras no se atenúan,
8.
ONDAS DINÁMICAS
Las ondas dinámicas de la mecánica clásica se rigen
únicamente por el gradiente de presiones y la inercia.
Se encuentran a la derecha del espectro de número de onda
adimensional, correspondiente a la parte superior de la
curva S de la Fig. 4.
En su mayor parte, su celeridad es constante e igual a
la celeridad de la onda dinámica, o celeridad clásica
de Lagrange, expresada de la siguiente manera:
Esta ecuación revela los dos componentes de la
onda dinámica. La celeridad relativa de la
onda dinámica es:
La celeridad relativa adimensional de la onda dinámica es:
el cual se reconoce como el recíproco del número de Froude:
La Ecuación 17 se representa en la Figura 4.
Por ejemplo, para F = 0,1 (curva rosada),
el valor de la celeridad de onda relativa adimensional
se aproxima al valor 10 a la derecha de la escala.
Las siguientes conclusiones con respecto a las ondas dinámicas se extraen de la Fig. 4:
9.
RESUMEN
Se revisa y esclarece la teoría de ondas
superficiales de Ponce y Simons (1977), con
el objetivo de mostrar su importancia en el esclarecimiento de
la mecánica del flujo no estacionario en canales abiertos.
Se identifican
BIBLIOGRAFÍA
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